Desde el Estigia y a través del Leteo.

Soy Pepe y estoy aquí, ¿puedes verme? Sólo quiero mirar y hablar un poco, mirando a través del río terrible que es el Estigia, y pasando con cuidado por el Leteo, que en cualquier momento y descuido se comerá todos los recuerdos.

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Nombre: Pepe
Ubicación: Ninguna, Región este.

Érase yo, y me perdí, desde entonces vago. Me gusta platicar, me gusta admirar, me gusta contar, y si no hay nada más, vamos a gritar. Si la tranquilidad es adecuada, dormiré, mayor delicia no hay.

lunes

A cuatro manos y una apuesta.

No lo intenté Eliah... no lo hice.

Una noche. Era de tarde cuando partí. Noche cuando llegué. El tiempo pasa. Sentado, esperé. Poco a poco, un deseo por escuchar se avivó en mí. Recordé. De pasadas ocasiones. Mi tío sentado. Tocando nada más. Sin destino ni fin. Sólo tocando. Desee escuchar. Y esperé con ansia. Comenzó. Sexto recital de piano. De no sé quien. Y no sé donde. Y comenzó.

Uno y otro. Canciones. No había ido por ellas. Era por alguien. Esperaba. Canciones por mientras. Expectación por alguna pieza amada. Alguna llegó. Y la persona apareció. Tocó. Y lo vi. No lo había notado.

En la serena y suave superficie del piano negro, en su madera acorde y melodiosa, ahí, dos manos más, que en espejo tocaban, no en repetición, sino al tiempo.

Cuatro manos, dos pares, una canción.

Y siguió. El mundo siguió. Las canciones siguieron. Todo siguió. Acabó. Y perdí la apuesta.

Yo sentado. Esperé. Confié. Me arriesgué. Demasiado arreglado para mi gusto. Y perdí la apuesta.

Así es la vida.

~o~

De pequeño quisieron que estudiara al piano. El piano. No me atraía. No me gustaba. Y a la fuerza. Estudiando. No quise, rebeldía. Algo aprendí. Después me di cuenta (años).... que no aprendí mucho.

Habré sido siempre tan obstinado, que si no se me revelaba el fin, que si no me era evidente la importancia, imposible que siquiera tratase. Y el mundo sin tener fin, ¿por eso me es tan ingrato?

Alguna vez añoré saber tocar. Alguna vez añoré poder escuchar aquella melodía cuando quisiera. Pero eso no era para mí, pensaba. Me estaba negado, me decía. Ahora lo sé. Era orgullo. Podía aprender, pero no quería. Debía mantener mi resolución de no aprender. Orgullo se llama.

Ahora... nunca es tarde. Tal vez pueda, tal vez aprenda.

Sería bonito, ¿no creen?

~o~

Falta de confianza.

Cuando de niño te preguntan, ¿qué quieres ser cuando seas grande? Y entonces respondes con ilusión e inocencia (ingenuidad) aquello con que sueñas. Luego, poco a poco, sin darme cuenta, lo perdí todo.

Era pequeño. Y tenía mi respuesta.

"¿Qué vas a ser cuando seas grande?"
"Arqueólogo-inventor".

Descubrir antiguas formas. Extrañas formas. Crear nuevas formas. Extrañas formas.

Era mi sueño.

Dinosaurios. Máquinas increíbles. Criaturas increíbles. Máquinas dinosaurio.

Sin que nadie me dijera, me di cuenta. Y abandoné.

Tan triste ver morir poco a poco tu sueño en manos de la realidad.

Y no lo volví a hablar. Ahora, siempre era la misma respuesta ocultando la verdad.

"¿Qué vas a ser cuando seas grande?"
"No sé..."

Por cortesía y lástima, y lo agradezco, nunca preguntaron qué había pasado con mi sueño.

Desde entonces, pensé muy bien todo, no podía hablarlo. Necesitaba saber si era mi sueño verdadero, si era posible crearlo. Y desde entoces callé.

No volví a tener confianza.

No importa cuantas veces lo escuchara en la TV, o lo leyera en cualqueir sitio... No volví a creer...

¿De qué sirve creer?

Pero... ¿saben?

Aún así sigo mi deseo... oculto, tratando de que nadie sepa...

Y si fallo, nadie lo notará...

¿Y si lo lograra?

...

Nos vemos...

Por centésima vez, nos vemos.

2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

De alguna manera eres arqueologo, exploras tus viejas ruinas, también eres inventor, inventas, de esas ruinas sacas hitorias de viejos y de niños, de monos fantásticos que tu inventas.
Cuidado con las manos

23:47  
Anonymous Lizzy said...

Ah el piano... viejos recuerdos. Ni tan viejos, pero ya ves que todo parece tan lejano.
Ni se diga lo de los sueños... todavía hay algunos que se podrían cumplir, tal vez ahí reside el que se quieran como que olvidar... como que dejar de lado...como que mejor no hacerlos pero, luego llega ese sentimiento de culpa y traición... más vale finjir que ya no se quieren.

23:08  

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