Desde el Estigia y a través del Leteo.

Soy Pepe y estoy aquí, ¿puedes verme? Sólo quiero mirar y hablar un poco, mirando a través del río terrible que es el Estigia, y pasando con cuidado por el Leteo, que en cualquier momento y descuido se comerá todos los recuerdos.

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Nombre: Pepe
Ubicación: Ninguna, Región este.

Érase yo, y me perdí, desde entonces vago. Me gusta platicar, me gusta admirar, me gusta contar, y si no hay nada más, vamos a gritar. Si la tranquilidad es adecuada, dormiré, mayor delicia no hay.

lunes

Decisones, decisiones.

Recordando el diario de Ana Frank he decidido fingirme enfermo mental y comenzarle a llamar a este diario Frank (si muy creativo con los nombres no soy).
Pero eso será hasta mañana o pasado o cuando vuelva a escribir, así que aún este día te escribiré a ti estimado e inexistente lector (sin ofensa a quienes de verdad lo visiten).
Comencemos, hoy hice viaje de el lugar donde crecí al lugar a donde ahora estudio, dos horas de camino no son mucho, una hora adicional de traslado por la ciudad sigue siendo poco, y llegué. Lo más memorable es que el camión que primero tomé se paró casi saliendo de la central de camiones, y se paró de nuevo apenas saliendo de la ciudad, lo cual se tradujo en mi sueño dorado: ¡no transmitieron película durante el viaje! Vaya que lo disfruté, tranquilidad, ningún gringo invencible volando cosas en nombre de la democracia, un poco de sueño tranquilo, el paisaje, ¡oh, qué delicia!
Llegando me puse a vagar unas dos horas para pagar una cuenta y buscar una revista. Llegué a la revistería y lo impensable ¡cerrada! Llegué al banco y la fila enorme. Así que hice cálculos, tomé un camino que en toda mi vida jamás había tomado y que resultó bueno y pasé por otra revistería (sucursal de la que estaba cerrada) y estaba... cerrada (¿soy un amo del suspenso o qué?). Pero no fue rodeo innecesario, quedaba de paso a uno de esos autoservicios gigantes que todo lo tienen, incluyendo banco. Así que entro, veo la fila enorme, paso de largo, consigo una revista interesante de la sección de revistas, y ahora sí me formó mientras leo lo que no voy a comprar (que malo soy, jojojo). La espera resulta ser pequeña al final de cuentas (más porque no tenía pendientes, pues todos saben que la longitud del tiempo es afectada por tu índice de alegría, aburrimiento o apremio), salí y decidí ir a una revistería bastante lejana, pasé por otras tres en el camino y obvio que no tenían lo que quería, pues si lo hubieran tenido no habría ido hasta allá, pero fui y... ¡sí la tenían!
Calor apremiante, no ganas de caminar, ¡usar transporte urbano!
Llego casa, tomo agua, cosas hago, ¡y a leer!
Buena lectura.
Debo recomendarlo, el manga Zetman de Masakazu Katsura tomo 1 es de lo mejor que he leído.
Y es todo… creo que me salió fome el post… ya ni modo, tal vez mañana Frank tenga más suerte que ustedes.
Nos vemos.

1 Comments:

Anonymous Pues yo said...

La cosa esta de los Blogs, es algo extraño , es mantener una bítacora o un diario, un amigo imaginário, confesión secreta que nadie lea.

Pedacitos de corazón, gotas de bilis,lagrimitas y pensamientos, ilusiones y todo lo que en el siglo pasado se escribía en un cuaderno de pasta dura con cerradura y llave atada a un lacito rosa "Diario de merenganita" PRIVADO.
Ahora nuevos medios, nuevos secretos.
Identidad puesta en el ciberespacio como huella de la existencia.
El Bloggero que escribe aqui lo hace tan claro como claro es él, transparente, joven, niño, genio, neurotíco, simpatico y creativo.
Si este medio de comunicación o de incomunicación logra perpetuar lo plasmado, vivira eternamente enbloggeado el corazón del bloggero.

20:01  

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